La paz mundial

20 años soñando contigo

Las palabras implacables

1.

Helmets”. Hace días que no dejo de pensar en la palabra inglesa “helmets”. Y no es un pensamiento agradable ni inspirador. Pienso en lo tragicómicas que son las cosas a veces. El 19 de noviembre, el día antes de las elecciones generales, yo estaba en Gijón, en el Festival Internacional de Cine de Gijón, y a eso de las dos de la madrugada ya empezaba a subirme el alcohol que había ingerido y que iba a seguir ingiriendo. Estábamos en algún lugar abierto, quizá una plaza o el paseo marítimo, porque yo percibía o creía percibir la brisa marina. Por decir o hacer algo, le pregunté a Laura Menéndez, que escribe en Transit, si había votado (pues, aunque es gijonesa, reside en Madrid) y, en caso negativo, por quién se inclinaría si tuviera que hacerlo. Por suerte, votar no es una obligación. Ella dijo: “Helmets”. Y yo dije: “¿Qué?”. Y volvió a repetir esa misma palabra que ya he escrito tres veces aquí. Yo sabía que significaba “cascos” en español, pero en aquél momento concreto, el alcohol y las cuatro películas vistas ese día hicieron que tardara más de la cuenta en entender el juego de palabras. “Helmets” era Cascos, Francisco Álvarez-Cascos, el otrora peso pesado del PP de Aznar, que fundó su propio partido, el Foro Asturias, cuando se hartó de ser un segundón o ni eso en el barco de Rajoy. Su nuevo partido gobierna desde al año pasado el Ayuntamiento de Gijón.

Ambos empezábamos a estar beodos, y no recuerdo exactamente las razones que me dio Laura, quizá que era el menos malo o que, al menos, miraría por los de casa, o eso entendí yo a medias. Aquella larga noche en la que unos cuantos acabaríamos cantando, bailando o algo parecido en un bar musical que lleva por nombre Cantares, ni yo ni ella sospechábamos (al menos yo no, aunque parece ser que todo ya estaba dispuesto) que, mes y medio después, José Luis Cienfuegos iba a ser cesado al frente del FICXixón, en una maniobra política de la que lo más suave que se puede decir es que no ha sido nada elegante, y sustituido por un amigo del hijo de “helmets”, esto es, de Álvarez-Cascos. Y presento así al señor Nacho Carballo porque, a la vista de los acontecimientos, de las cosas que se han contado y que se han leído, parece ser que, antes que su condición de persona vinculada al cine (sus méritos podéis buscarlos vosotros mismos, si os interesan), lo que ha pesado más en su nombramiento han sido sus buenas relaciones con la gente que manda en Gijón y en el Principado de Asturias. Una cronología detallada de cómo se llegó a esta situación puede leerse en el blog del escritor y periodista La voz de Asturias, aquí. Os parecerá absurdo y estúpido, pero no dejo de pensar en esa palabra inglesa. “Helmets”.

2.

Decía Philipp Engel en un sentido texto en Go Mag que su relación con en el Festival de Gijón ha sido la más longeva de las que ha tenido a lo largo de su vida. La mía fue corta, corta pero intensa. Cuatro días duró exactamente. Me dio tiempo de ver algunas películas excelentes, de descubrir a cineastas a los que sé que volveré en un futuro, de perderme otras películas que me habría gustado ver y de desear ardientemente volver al año siguiente, para el 50 aniversario. Ahora ya no creo que vuelva. Pero tenía curiosidad por saber con qué palabras ha vestido el Ayuntamiento de Gijón la destitución de Cienfuegos. Entro en su página web, leo que han ganado un premio “a la mejor web institucional”. Miro entre las últimas noticias, no veo nada, me voy al buscador y pongo “carballo”, “cienfuegos”, “destitución”, “festival”, pero no encuentro la noticia. Me voy a la página web del Festival pero tampoco hay ni rastro de la información que me interesa. Solo noticias antiguas. También puede ser que la tecnología me haya traicionado y el texto al respecto esté por ahí, en algún lugar. No me sorprende, de todas formas, que no exista noticia institucional para este hecho puesto que un titular cierto, objetivo y no falaz tendría que decir exactamente lo que nadie en el Ayuntamiento de Gijón puede ni quiere reconocer. Aunque, bien pensado, ¿desde cuándo las instituciones dicen cosas que sean ciertas, objetivas y no falaces? La noticia no es tanto que Nacho Carballo haya substituido a José Luis Cienfuegos en la dirección del Festival, sino el cómo, el por qué y el para qué. La noticia sería algo así como que Carballo va a ser el rostro visible del desmantelamiento del FICXixón tal y como lo conocíamos y lo conocía la gente del cine de aquí y de fuera. “Carballo será la cara visible del funeral por el FICXixón”. Cuando estudiaba Periodismo siempre nos obsesionaban los titulares cortos, que cupieran en el espacio designado para ellos; éste cabría.

Las palabras siempre son implacables: nos mienten y a la vez nos dicen la verdad. No tengo ningún doctorado en ética ni en modales políticos, pero vaya, habiendo leído a Nacho Carballo despotricar, entre otras cosas, contra José Luis Cienfuegos en Facebook no creo que sea sano ni muy civilizado substituir a alguien en un cargo por otro que se la tiene jurada y que entra con ánimo de vengarse por esta y otra afrenta. Por mucho amor al cine que profese, y con menos razón aún si el que se va lo ha hecho muy bien. Pero así funcionan las cosas en este mundo. Se han cargado a Cienfuegos porque podían hacerlo. La civilización es un eufemismo; la política, un cuento cruel. Las palabras son implacables pero los hechos que no han ocurrido aún, por más que anunciados, pueden revertirse. Dicen que es de sabios no hacer leña del árbol caído, no sé si estoy aplicando bien el refrán, pero ahora la pelota está en el tejado de Carballo. Por el momento, ya tiene sobre la mesa de director ganada por sus amigos en las urnas un manifiesto firmado por gente del audiovisual asturiano, ése al que él dice que defenderá, informándole de que no piensan participar en la próxima edición del certamen. Y otro firmado por más de cuatrocientos profesionales del sector, entre ellos varios directores de festivales y cineastas de prestigio internacional, que dicen prácticamente lo mismo. El mismo día que se anunció el cese fulminante de Cienfuegos, se convocó a través de las redes sociales una manifestación espontánea. Prácticamente todo el ámbito cultural asturiano y español está en pie de guerra. Nacho Carballo va a tener mucho trabajo si quiere recomponer puentes y conservar, ni que sea en parte, el buen nombre y el buen trabajo realizado en los últimos dieciséis años por Cienfuegos y su equipo. Va a tener trabajo, claro está, en el caso de que realmente se haya propuesto esa meta. Si su misión es acabar con el FICXixón, las bases para una demolición ya están sentadas.

Dos veces de putas en cuatro días. Cinematográficamente hablando, ojo.


3.

No conozco al tal Carballo ni soy quien para ponerme a rebatir sus opiniones sobre las cosas que según él hay que cambiar en el Festival de Cine de Gijón, aunque la mayoría de sus quejas me parezcan infundadas o directamente mezquinas. Como tampoco puedo evaluar en retrospectiva el buen funcionamiento del certamen: ya hay otros textos en Internet, de gente con más información y experiencia, que se han dedicado a ello. Tampoco llegué a conocer a José Luis Cienfuegos, aunque, en una ocasión, sí que le estreché la mano. Estábamos en un pub del centro de Gijón, después de ver Low life, una película que he ido apreciando más con el paso del tiempo, y Cienfuegos se acercó a unos amigos periodistas y empezaron a saludarse. De repente, me señaló y dijo: “¿Y ese de ahí quién es?”. Y me presentaron como Toni Junyent, de Miradas de Cine, y Cienfuegos se acercó y me dio la mano. Sabido es por algunos de mis amigos mi facilidad para gafar acontecimientos y eventos deportivos, como un Hugo Reyes o un Jar Jar Binks de la vida, y es por ello que también he pensado que, si llego a saber que Cienfuegos iba a ser despedido de esta forma tan ignominiosa, como quien tumba una ficha del ¿Quién es quién?, me lo habría pensado dos veces antes de cometer la atrocidad de estrecharle la mano. Aunque, en esta ocasión, creo que no he tenido mucho que ver.

  • CARLOS GARCIA

    Lo mismo que están haciendo con el FICX, lo han hecho antes (y aún perduran sus efectos devastadores) en el CENTRO CULTURAL INTERNACIONAL OSCAR NIEMEYER de AVILÉS donde los HELMETistas han arrasado con todo el prestigio que el equipo gestor de la Fundación había hecho en la corta vida del Centro.
    En Avilés un grupo de ciudadanos nos hemos levantado en “protesta” y hemos creado el grupo ciudadano YO APOYO AL CENTRO NIEMEYER (https://www.facebook.com/groups/258072784233676/) donde intentamos luchar para que vuelva la ilusión creada gracias al proyecto cultural Internacional de la Fundación Centro Niemeyer.
    Toni decirte que me ha gustado mucho tu artículo y que desde nuestro grupo también “YO APOYO AL FICX”.
    Un saludo!!!! :)