Entrevista a Manu Riquelme, autor de “Adopta un monstruo.com” y “Videoclub 84”

Bajo la pose del escritor definitivo de la generación millennial, se esconde una verdad: Manu Riquelme es auténtico. Su escritura destila nostalgia de la buena, pasión adolescente y amor por una mitología muy particular, que es a la vez, personal y colectiva. Podría decirse que es el último escritor pop de una generación que pide a gritos reinventarse, reconstruir sus cimientos, pero su estilo es menos barroco y abigarrado que el de Javier Calvo y no tiene el exhibicionismo, por otra parte tan rico y apabullante, del de Kiko Amat. Riquelme es tierno, visceral, casi cándido, lo que no quita para que sus ocurrencias sean francamente trepidantes y divertidas. Su última y mejor novela, Adopta un monstruo.com (PezSapo) añade a estas nada despreciables cualidades una acidez, una necesaria revisión de roles y estereotipos y un análisis certero y original de la figura de la mujer en el pulp contemporáneo. En otras palabras, es una de las novelas del año y La Paz Mundial no lo íbamos a pasar por alto. Estuvimos en Sitges, donde presentó el libro junto a sus editorales -mentira, lo atacamos por email-, y él, que también es dibujante y seguidor de la página desde sus inicios, tuvo la amabilidad de prestarse encantado a nuestras preguntas y reflexiones de pacotilla. Nos quedó una entrevista muy bonita, con todo el aroma del cine y la literatura a la que cama, sin ningún atisbo de impostura, su autor.

Hace poco, me sorprendí hablando con un amigo muy sabio sobre la cultura juvenil y los cambios que se han producido en ella en estos últimos años. Resulta que, si bien desde los años treinta existe una cultura juvenil o adolescente bien separada de la cultura adulta, todo esto se ha ido mezclando y desvirtuando de un tiempo a esta parte. Ahora más que nunca, jóvenes y adultos parecen leer los mismos libros, ver las mismas películas y series, discutir sobre temas similares… ¿En dónde crees que encajaría un libro como Adopta un monstruo.com en esta coyuntura? ¿Piensas que está más dirigido al público de una nueva generación de adolescentes o a una generación adulta, la tuya, capaz de comprender todos sus guiños y homenajes?

Estoy de acuerdo con vosotros. Ahora parece más apropiado hablar de cultura popular a secas. A nivel literario pienso, por ejemplo, en Harry Potter o en las distopías juveniles que han conseguido aunar a lectores de todo tipo. A mí me gusta pensar que Adopta un monstruo.com es un libro con un target relativamente amplio, en el sentido de que maneja una franja de edad que puede abarcar desde chavales de quince años hasta gente bien entrada en la treintena familiarizada con las nuevas tecnologías. Hoy en día casi todos sabemos cómo funciona una red social o andamos metidos en algún grupo de WhatsApp, así que generacionalmente podemos sentirnos identificados en mayor o menor medida con los protagonistas de la novela. Mi idea no era escribir algo tan generalista como Por trece razones, sino encontrar un equilibrio entre el humor de Christopher Moore o Ben Brooks y la vertiente más juvenil de Stephen King. Se trata de un libro abiertamente de género fantástico, pero creo que ser un experto en la materia no es un requisito indispensable para disfrutar de la historia.

Cuéntanos cómo ha sido tu relación con tus editoras de PezSapo y qué supone para ti presentar el libro en un festival tan mítico como el de Sitges…

Para un fan del cine de terror como yo el festival de Sitges es lo más parecido que hay a Disneylandia, así que estoy encantado y muy agradecido por el hecho de poder presentar allí Adopta un monstruo.com El libro se presentó el jueves 12 de octubre a las 18:00, en el Espacio Fnac, donde estuve charlando sobre el terror adolescente con gente guapa y muy válida como Jorge Loser de Horror Losers, John Tones de Canino y Duvid de Último Weekend. También nos acompañará Victoria Borrás, mi editora, que será la encargada de moderar la charla. En cuanto a mis editoras de PezSapo, solo tengo buenas palabras hacia ellas y mi experiencia está siendo inmejorable. He publicado tres libros en menos de un año y trabajar con varias editoriales te ayuda a comparar y a hacerte una idea del funcionamiento de una editorial independiente y de la industria, en general.

Podríamos definir Adopta un monstruo.com como una comedia de terror. En los ochenta se hicieron muchas: la saga House, El terror llama a su puerta, Mordiscos peligrosos, Una pandilla alucinante… Sin embargo, ahora parece que hay una tendencia clara de separar lo cómico de lo terrorífico, a no mezclarlos en exceso para no confundir y segmentar el público. ¿A qué crees que es debido?

Yo creo que nos cuesta mucho asimilar el tema de la suspensión de la incredulidad en la ficción. A mí como espectador no me interesa saber de dónde han salido los Gremlins, ni conocer el mecanismo del equipo de protones de un cazafantasmas. Los Gremlins existen y los cazafantasmas cazan fantasmas. Vale, me lo creo. He leído y acepto los términos y condiciones de uso del universo donde se va a desarrollar la historia. Mi máxima suele ser que la realidad no te estropee una buena ficción. En el cine fantástico actual hay una tendencia generalizada a “nolanizarlo” todo mediante la sobrexplicación. A veces tengo la sensación de que algunas películas se avergüenzan incluso de su propio género. Las comedias de terror me parecen muy honestas en ese sentido, de ahí que últimamente no veamos muchos títulos en esa línea al margen de alguna spoof tipo Scary Movie. Cuando escribí el libro tenía en mente Noche de miedo, Jóvenes Ocultos y todos los títulos que mencionas, aunque mi mirada estaba puesta sobre todo en el cine de terror teen de mediados de los noventa con Scream y las películas de Kevin Williamson a la cabeza. Por otro lado, también me interesaba combinar el costumbrismo español con el cine de género, que es algo que ya hemos visto en El día de la bestia o en la tercera entrega de REC.

¿Eres crítico con todo el revival del cine de los ochenta que se está produciendo sobre todo a partir de la llegada de plataformas como Netflix o estás encantado? ¿Cuánto tiene Adopta un monstruo.com de homenaje nostálgico y cuánto de novela postmoderna?

A mí me gusta Stranger Things y también disfruté (con sus más y sus menos) de la nueva versión de IT. Siempre procuro valorar este tipo de productos en términos de entretenimiento puro y duro, sin dejarme llevar por la nostalgia imperante en ellos, ya que a nivel creativo suelen aportar más bien poco. No sé si esta moda de los niños Amblin durará mucho más porque en breve llegarán Spielberg y su adaptación de Ready Player One. En el caso de Adopta un monstruo.com no me planteaba tanto hacer un homenaje nostálgico de forma deliberada, sino más bien intentar trasladar ese espíritu a nuestros días. Por cierto, me parece muy curioso que se reivindique Super 8 de J.J. Abrams como máximo exponente del revival ochentero teniendo aquí un precedente en toda regla: Paco Plaza y su maravilloso Cuento de Navidad en Películas para no dormir.

Videoclub 84 (Libros de autoengaño) era una fantasía prepubescente, que contaba una historia que a todos nos hubiera gustado vivir con 14 años. Sin embargo, esta novela es mucho más compleja, incluye más rasgos satíricos, dramáticos, cambios de tono…. Y narrativamente es también más ambiciosa.

Sí, Videoclub 84 era una novelita corta con un tono bastante naif. Esta vez me apetecía desmelenarme y hacer algo un poco más macarra, más loco. También hay mucho humor negro. Todo el mundo me dice que es un libro muy cinematográfico y es que su estructura parte de una escaleta a modo de guion, con sus tres actos y sus puntos de giro. Aquí he experimentado con recursos como el ritmo narrativo, las elipsis temporales o los flashbacks. Algunos capítulos, por ejemplo, son conversaciones en forma de WhatsApp, mensajes de audio y tutoriales de YouTube. Mi particular homenaje a la narración epistolar de Bram Stoker en Drácula.

MANU RIQUELME VISTO POR JOAQUÍN ALDEGUER

Me gustaría saber cómo ha sido tu proceso en la inmersión del universo femenino que reflejan tus protagonistas. ¿Te sientes más cómodo con mujeres o con hombres protagonizando tus historias?

La verdad es que me siento cómodo en ambos casos. Recuerdo que al principio barajé la posibilidad de que los protagonistas fuesen chicos, pero pronto me di cuenta de que todo era mucho más divertido con chicas y que además la historia adquiría un subtexto más interesante. Quizás el personaje más complicado de escribir fue precisamente la protagonista, Lola, que es la síntesis de la rubia cañón de cualquier película de terror adolescente que se precie. Me preocupaba que despertase cierto odio por ser una tía tan atractiva y entonces se me ocurrió convertirla en una especie de Buffy Summers castiza, con un sentido del humor muy ácido. Se podría decir que mis personajes femeninos están más cerca de un cómic de Daniel Clowes que de una serie de Globomedia. En Adopta un monstruo.com las chicas beben calimocho y se masturban viendo vídeos de hentai.

Se trata de una novela muy alegórica pero nada pretenciosa. Supongo que la combinación de ambas facetas es lo que cubre de ese halo de novedad y desconcierto todo su desarrollo. Además del empoderamiento femenino, también reflejas de algún modo la crisis de la masculinidad.

Para mí la novela habla sobre el despertar sexual, la transición de la adolescencia a la madurez y el papel de la mujer en el género de terror. Los slashers siempre han estado plagados de personajes superficiales. Las tías buenas no son más que carnaza para el monstruo de turno. Por eso me interesan tanto películas como La cabaña en el bosque o la saga Scream, porque se dedican a deconstruir el género invirtiendo los roles. En el libro, los monólogos interiores me permitían ahondar un poco más en la psicología de los personajes para humanizarlos. Asimismo, los hombres quedan relegados a un segundo plano mientras las mujeres toman las riendas de la historia. Si te fijas, Lola vive en una sociedad patriarcal: los albañiles de su barrio le gritan cosas, su padre está ausente, su jefe es machista y el mejor amigo de su ex novio aprovecha cualquier excusa para meterse con ella. Al final su desarrollo personal es su redención.

¿Qué relación tienes con las redes sociales? En tu novela Internet es omnipresente. ¿Eres o has sido usuario de páginas como Badoo, Meetic, Tinder, Adoptauntio… aunque haya sido para, ejem, documentarte para tu novela?

No, me temo que yo me quedé en el chat de Terra. Sin embargo, el modelo de Adoptauntio me hace mucha gracia. Mi intención no era criticar la web ni posicionarme sobre las apps de ligar. Sencillamente me parecía una premisa divertida, que me daba pie a mofarme de un montón de tribus urbanas. A mí me interesa Internet como amenaza sobrenatural y virtual. Las nuevas tecnologías se han revelado como un peligro que acecha tras las pantallas de vidrio y las webcams. La mayoría de películas de terror teen de última hornada se adscriben al horror millennial: desde Eliminado y Ratter hasta Bedeviled, pasando por series como Channel Zero. Los millennials ya no temen a Freddy Krueger porque están más preocupados en no quedarse sin Wi-Fi.

Si pudieras elegir… ¿qué superpoder te gustaría tener?

El superpoder de poder vivir de escribir libros y guiones, un superpoder digno de ingreso en los X-Men.

Y si pudieras elegir haber dirigido una película de los ochenta y sólo una, ¿cuál sería?

No estoy muy a favor de los remakes y/o reboots, así que yo creo que dejaría las películas que me gustan tal y como están. Eso sí, si me ofreciesen la oportunidad de escribir alguna ochenterada, supongo que saldría algo parecido a lo que hizo James Gunn en Slither porque siempre he sido muy fan del cine de bichitos de látex en plan Gremlins, Critters, Ghoulies y demás fauna.

Descríbenos a tu fantasía de comedia juvenil perfecta (femenina, quiero decir). O en otras palabras, cómo sería tu novia perfecta de instituto.

Esta es una pregunta trampa para que alguien me llame machirulo cishet cosificador en Twitter, de modo que mejor te describo el interior de su taquilla del instituto: tiene más tintes para el pelo que Ramona Flowers, vaqueros y Converse All Star, una pegatina de Joy Division (aunque en realidad es fan de Blink-182), una tabla de skate, un peluche de Gizmo, la discografía de los Ramones, la filmografía de Kevin Smith, una botella de ThunderBitch, una pila de cómics de Peter Bagge, un spray anti-tiburones, todas las temporadas de Buffy en VHS grabadas del Canal + y la cabeza de su último ex novio en un rinconcito a modo de trofeo. Porque obviamente es una zombie. No sé, una chica normal, vaya.

 

 

Pablo Vázquez (Santa Cruz de Tenerife. 1979) vive en Madrid desde que tenía 18 años. Durante este tiempo, ha sido fanzinero (Mudhoney, Adobo), colaborador en diversas webs de cine (Miradas, Fanzinedigital) y ha publicado cuatro libros: "El frío de las camareras" (Ediciones de la Librería Cálamo), "Las chicas terribles" (Pre-textos), "Adam Sandler. La infancia infinita", coordinado junto con Roberto Alcover Oti, y "Buena suerte, Belafonte", escrito junto a Ricardo López Toledo. También ha colaborado en los guiones de las películas "Summertime", "Faraday", "Amor tóxico", "El cielo en el infierno" y "Call TV". Después de muchos fracasos personales, dio con la idea de La Paz Mundial con la intención de arrastrar a unos cuantos en su caída. Luego pretende retirarse y ser feliz.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *